Firma
invitada: Miguel Ángel Cuerno
Con
la ley en la mano. Los temas relacionados con las
nuevas normas legislativas han ocupado un lugar
prioritario en nuestras páginas a lo largo
de todos estos años. La integración
en la Unión Europea ha sido decisiva en el
contexto normativo español y ha supuesto
enormes cambios en la confección de leyes
para adaptarlas al nuevo marco jurídico de
las directivas comunitarias.
Aunque
no pasaremos por alto otras cuestiones, nuestro
recorrido por los temas claves a lo largo de estos
diez años de historia de Recambio Libre nos
lleva a detenernos en dos cuestiones principalmente:
los cambios en el llamado reglamento de exención
y el eurodiseño.
El
reglamento de exención
Por
tal, se entiende la normativa reguladora de las
relaciones constructores-redes comerciales que,
como saben nuestros lectores, se basan en acuerdos
bilaterales con exclusión de terceros, prohibidos
expresamente desde 1958 por el Tratado de Roma,
el documento fundacional de la Unión Europea.
La norma jurídica que pone el marco a las
relaciones entre fabricantes de coches y vehículos
se apoya pues en una excepción contemplada
en uno de los puntos del artículo 85 del
citado documento, y, en tanto que tal, nunca ha
sido bien vista por los organismos comunitarios,
que han procurado ponerle siempre fecha de caducidad.
Ya
en el primer número de nuestra revista hablábamos
de este tema. Los fabricantes de componentes y los
distribuidores de recambios pedían una referencia
expresa a sus tareas en la normativa sustitutoria
del entonces vigente Reglamento 123/85, que tenía
como fecha de caducidad el año 1995. En concreto,
el caballo de batalla en aquel momento se centraba
en conseguir que se reconociera el derecho de los
fabricantes a identificar con sus marcas el producto
enviado al primer equipo.
En
los años siguientes fueron numerosas las
referencias a ese texto legal del que, ya desde
el año 1993 se sabía que iba a ser
prorrogado en líneas generales, por lo menos
hasta el año 2000, con la posibilidad de
dos años más de vida, como así
ha ocurrido en la práctica.
En
aquellos años, previos a la redacción
del reglamento sustituto, identificado como 1475/95,
se habló mucho de la liberalización
de mercado, impulsada por las presiones de los organismos
representantes de la posventa independiente. De
hecho, la redacción de la nueva ley fue importante
para nuestro sector por dos motivos: el reconocimiento
del concesionario a poder utilizar en las reparaciones
piezas de calidad "semejante a la original"
(se habló incluso de la creación de
un organismo independiente que "juzgara"
esa característica) y el acceso de los reparadores
independientes a información técnica
que les permitiera poder competir con las redes
oficiales en el mercado de la posventa. En la práctica,
ambas cosas apenas han tenido repercusión
real.
No
vamos a hablar más sobre el futuro del Reglamento
de exención y de cómo será
la normativa que sustituya a las bases actuales.
Sobre todo ello, ofrecemos un interesante trabajo
en este mismo número al que remitimos a nuestros
lectores.
El largo camino del Eurodiseño
Hablamos
ahora de nuestro "ojito derecho", el tema
en el que, sin ningún pudor, hemos triunfado
como informadores. Lo hemos seguido paso a paso
y tratado con el máximo de cariño.
Casi cada mes en que Recambio Libre ha salido a
la calle, hemos contado con alguna referencia a
la directiva reguladora de los derechos de propiedad
industrial sobre el diseño, para nosotros
conocida simplemente como "Eurodiseño"
o algún otro tema relacionado con ella (por
ejemplo, la persecución francesa contra las
piezas españolas de carrocería en
tránsito por su territorio).
Así
hemos hablado de la posibilidad de una serie de
años de protección (entre tres y veinticinco)
de los diseños de los constructores, del
posible pago de royalties, de las luchas en Bruselas
a nivel de "lobbies", etc
El
29 de marzo de 1995 fue una fecha histórica
para los que hacemos Recambio Libre. En una mesa
redonda convocada por iniciativa de nuestra publicación
se sentaron las bases para crear la rama española
del grupo de presión Ecar, cuyo trabajo ha
dado tantas satisfacciones al sector.
Celebramos
el 12 de octubre de ese mismo año por todo
lo alto una primera votación del Parlamento
Europeo en la que, por 181 votos a favor y 77 en
contra, se pronunciaba a favor de la Cláusula
de Reparación, ese texto que salvaguarda
los intereses del sector independiente en la posventa
frente a los constructores de vehículos.
Volvimos a alegrarnos cuando tres años más
tarde, los europarlamentarios se ratificaron en
la misma decisión por una aplastante resultado
de 387 votos a favor, 86 en contra y 26 abstenciones
y sentimos como, un mes más tarde, el Consejo
de Ministros de la Unión Europea decidía
en contra de la decisión del órgano
legislativo comunitario. Desde entonces, esperamos
que las partes lleguen a pactar una solución
digna que permita el acuerdo. Los expertos dicen
que no será hasta mediada la década
cuando podamos pasar página definitivamente
sobre este tema que, por cierto y una vez aprobada
la directiva marco sobre protección del diseño
hace un par de años, deja lo relativo a la
posventa del automóvil como una cuestión
pendiente.
Una
breve referencia dentro del mismo tema a otra noticia
que nos produjo una gran satisfacción: la
justicia española dio la razón a Construcciones
Metálicas Arregui contra Ford en una sentencia
hecha pública en diciembre de 1996. El asunto
partía del año 90 cuando el constructor
automovilístico llevó a los tribunales
a Arregui por copiar sus diseños. En 1994
el juzgado de Primera Instancia apoyó los
puntos de vista de Ford, pero, en el proceso de
apelación, la Audiencia Provincial de Vizcaya
reconoció el derecho a fabricar piezas de
carrocería alternativas.
Los
problemas de la falta de normas
Unas
veces por exceso y otras por defecto, la normativa
en proyecto o convertida en ley ha sido la mayor
fuente de noticias en estos años. Un rápido
recorrido nos lleva a recordar los problemas suscitados
por la ambigüedad del marco legal en temas
como el de las láminas solares o la tercera
luz de freno durante la primera parte de la década
de los 90.
Nos
acordamos también de la prohibición
del amianto en las pastillas de freno y, ya bien
entrada la segunda parte de los años estudiados,
de las primeras referencias a la aplicación
de la R-90 en el recambio.
A
lo largo de estos años, hemos publicado noticias
relacionadas con las cada día más
severas normas internacionales sobre lubricantes,
de la Ley de Productos Defectuosos, de la de Envases
y Embalajes, que aumentaban la responsabilidad del
distribuidor, especialmente si no hay claridad sobre
el origen del producto, o de la tributación
por "módulos", que ´desembarcó
en el sector del recambio, aunque con escasa incidencia,
en 1995.
Ya
en 1994, comenzamos a hablar de la Ley de Vehículos
Fuera de Uso, un tema íntimamente relacionado
con la protección del medio ambiente, del
que hablamos en otro lugar de este mismo número.
En el mismo año, se puso en marcha el primero
de los planes de renovación del parque español
que, con altibajos, se ha venido prorrogando hasta
la fecha y que ha enviado al desguace a varios millones
de tradicionales clientes del sector independiente.
En
los últimos años hemos hablado también
de la implantación del nuevo sistema de matriculación.
La primera noticia al respecto la ofrecimos a nuestros
lectores en 1996. Por entonces se daba como un hecho
que en 1997 comenzaría a ser una realidad.
Pero la realidad no llegó a ser tal hasta
septiembre del año 2000 y lo fue no tanto
porque fabricantes de placas y usuarios hicieran
presión para conseguirlo como por la acuciante
necesidad de seguir matriculando vehículos
cuando en algunas ciudades se acababan las posibilidades
del código anterior.
Podríamos
hablar de todo lo que hay en estos momentos pendiente:
OBD, derechos de autor, pero tenemos que poner punto
y final a este largo artículo. Y para terminar,
una nueva referencia a las peculiares situaciones
que vivimos de vez en cuando en el mercado español:
la obligatoriedad de los triángulos de preseñalización,
una de las noticias claves del año 99. Del
total desabastecimiento del sector, que retrasó
la imposición de sanciones por parte de la
DGT casi diez meses y animó un mercado alternativo
de producto no homologado y comercializado hasta
en puestos de periódicos, hasta la saturación
de miles de unidades que todavía hoy llenan
las estanterías de muchas empresas del sector.
|
Los
retos en materia de legislación----------------------FIRMA
INVITADA
Cuando
una empresa se mueve dentro de un marco legal
y aceptado, su estrategia se fundamenta casi
absolutamente en asuntos financieros y comerciales,
olvidándose totalmente de los grandes
temas jurídicos, por conocidos, y salvo
el clásico "asesor legal"
que todos tenemos para pequeñas incidencias,
nuestra preocupación, en este aspecto,
es cero.
Así
estamos cuando alguien esta construyendo Europa,
legislando a "toda leche" que diría
un castizo sorprendido y cambiándonos
poco a poco nuestro conocido marco legal,
en el que operan nuestras empresas. Principalmente,
el automóvil esta siendo causa del
interés máximo por parte de
los constructores del automóvil (no
puede ser menos si tenéis en cuenta
la incidencia del automóvil en la economía
europea y mundial) para que la nueva legislación
les favorezca.
Si
tenemos en cuenta que los constructores quieren
que las directivas sobre Eurodiseño,
Modelos de utilidad, OBD, Vehículos
fuera de uso, Garantías de dos años,
Derechos de autor, Libro verde sobre falsificaciones,
Reglamentos sobre ITV, etc., les favorezca,
todos debemos comprender que a nosotros nos
perjudicará.
Afortunadamente
gracias a unas cuantas empresas que no quieren
que nadie les cambie el "terreno de juego"
en esta última década las cosas
han cambiado, espectacularmente para nosotros.
Como
muestra un botón, en el año
1994 el Gobierno Español remitió
un documento a la Comisión Europea
(para cuadro) en el que pedía y justificaba
que todos los recambios fueran protegidos
a favor del constructor de automóviles
durante 10 años desde la salida de
un automóvil al mercado.
La
nueva década la empezamos con una Europa
que nos conoce, un Gobierno Español,
que casi nos apoya, un país "coco"
condenado por la Unión Europea y con
todas las directivas defendidas, para proteger
nuestro sector, por grandes profesionales
del derecho, y pagados por los mejores profesionales
del recambio. Los demás piensan que
nunca pasa nada (los menos) o que otros lo
arreglaran y lo pagaran (los más).
Desde
AECAR os felicitamos por vuestro trabajo y
deseamos que el número 100 sea sólo
una pequeña parte de vuestra historia.
Miguel
Angel Cuerno
Presidente de AECAR |
<
Regresar al índice
>