7- Nuevas tecnologías: A paso de tortuga

Firma invitada: Philippe Gonzalez. Autocity.com

Las cosas de palacio van despacio. Se habla ahora mucho del futuro y las tecnologías de la información, especialmente con la entrada de ese maravilloso medio lleno de posibilidades para la comunicación que es Internet. Las cifras muestran un avance considerable en el nivel de conexión de los distribuidores españoles. Hace sólo tres años, un 14 por ciento de los recambistas tenía acceso a la red. Hoy la cifra oscila entre el 47 y el 55 por ciento, según diversas encuestas realizadas. Una cantidad en progresión creciente y sorprendente, mucho más si la experiencia acumulada nos demuestra la resistencia a utilizar las nuevas tecnologías en nuestro sector.

Si bien es cierto que en los últimos años se ha producido un notable relevo generacional, -una de las causas de la considerable progresión de internet entre nuestros lectores-, no es menos verdad que la entrada de cualquier nueva tecnología se ha encontrado con muchas dificultades a la hora de aterrizar en el sector del recambio. Un ejemplo ilustrativo: el uso del ordenador tardó años en imponerse y, de hecho, todavía hoy hay muchas empresas del sector, que no controlan las existencias de su almacén a través de sistemas informáticos. Para muestra vale un botón: hasta el 21 por ciento de los recambistas encuestados por esta revista hace un par de meses no supo indicar con qué número aproximado de referencias trabaja, y algo menor porcentaje, en torno al 15, no logró dar un dato que reflejara el número de proveedores de material que llena sus estanterías.

De esa resistencia a los cambios sabe mucho Sernauto, la Asociación Española de Fabricantes de Componentes, promotora de sistemas modernos de comunicación entre sus miembros y los clientes de estos. Recordamos especialmente el caso del programa Sernauto XXI, presentado por vez primera en Motortec en el año 1993 como "un sistema especial para el recambio independiente que contribuya, agilice y sea eficaz en las relaciones entre fabricantes de piezas y sus redes de distribución". Siete fabricantes y cuatro recambistas comenzaban entonces un plan piloto que nunca pasó a ser mucho más que eso. Cuatro años más tarde, en 1997, se volvía a relanzar la idea, basada en los asentados sistemas de comunicación EDI entre constructores de vehículos y productores de equipos y componentes. El éxito no fue mucho más grande, aunque habían pasado unos años decisivos en la modernización de los sistemas de gestión y procesos de comunicación interempresarial.

Catálogos electrónicos

Sernauto tuvo valor, no obstante, para volver a intentar una innovación, cuando lanzó hace un par de años el Tec-Doc, un catálogo en formato electrónico donde invitó a participar a sus miembros. La referencia era ya una realidad en pleno funcionamiento en otros países de Europa donde compiten los mismos fabricantes que en nuestro mercado.

El éxito cosechado fuera de nuestras fronteras ha ido abriendo nuevos cauces a la colaboración entre fabricantes. En la pasada Automechanika, se hacia público un nuevo paso adelante con el lanzamiento de Tec-Com, una concepción más avanzada de catálogo electrónico multiproducto y multimarca on line con nuevas aplicaciones destinadas a facilitar los procesos de comunicación entre proveedores, distribuidores y talleres. Su aplicación en nuestro país es sólo un proyecto y no precisamente de corto plazo.

De momento, difícil lo tenemos en España para coger el tren. Y de nuevo otra muestra de nuestra resistencia hacia lo nuevo: unos meses después del lanzamiento de Tec-Doc, no había más que medio centenar de suscriptores a las actualizaciones de la información. Pero no sólo es un problema de los distribuidores. Una buena parte de los diecisiete fabricantes integrados en el sistema no ofrecen la información completa al no aportar puntualmente los correspondientes datos.

En 1997 un 20 por ciento de los recambistas disponía de lector CD. Dos años más tarde, a finales del 1999, sólo un 14 de los profesionales de la distribución utilizaba el soporte CD y no de forma exclusiva. Todavía se considera imposible abandonar el tradicional soporte de papel, con lo caro de hacer, lo difícil de manejar, y lo susceptible de fallos que puede ser frente a los nuevos sistemas electrónicos.

Códigos de barras

Mientras los componentes electrónicos de los vehículos se han multiplicado por seis entre los años 1986 y 2000 y su valor representa hoy casi un tercio del precio final de un vehículo, los distribuidores en el recambio han seguido una evolución mucho más lineal a la hora de utilizar las ventajas de la electrónica en su aplicación al mundo de la empresa. En 1996, alguien en nuestra revista pronosticaba que la utilización de los códigos de barras facilitaría en pocos años la labor de los distribuidores. Cuatro años después, muy pocas empresas del sector emplean sus lectores, un método sencillo y fiable, y asequible económicamente, cuyas ventajas no están siendo debidamente utilizadas por la gran mayoría de los recambistas.

Estar o actuar en internet

Con esas premisas, Internet representa, en principio, una excepción puesto que su introducción en el sector se ha realizado, como apuntábamos en las primeras líneas de este trabajo, de una manera bastante rápida. Claro que, si profundizamos más en el análisis del proceso, las conclusiones no resultan tan rotundas. Tener conexión a internet es una cosa y otra bien distinta el fin para que se utiliza, si es que se utiliza.

Recordemos los datos publicados por esta misma revista en el número de enero. Los usos más extendidos de la red por parte de los recambistas eran los siguientes: la relación con proveedores (31 por ciento de los encuestados emplean internet para ello), la mera sustitución del fax o la carta por el correo electrónico (28 por ciento), la recepción de información genérica sobre el sector (27 por ciento) y ya lejos de estos primeros datos, la relación con los clientes (12 por ciento) y la consulta de disponibilidad de stock en los almacenes de los suministradores (10 por ciento). No vamos a ser demasiado críticos y digamos que, conociendo en profundidad el sector, los datos son esperanzadores.

Internet es joven para nuestro sector. Las primeras noticias de creación de páginas web de fabricantes de componentes las dimos hace sólo tres años. A lo largo del año 2000 anunciamos en nuestra revista una treintena de lanzamientos de "sites" con la firma de empresas del sector, la mayor parte de ellas fabricantes. Junto a diseños y contenidos vedaderamente atractivos, coexisten otros "sitios" que suspenderían cualquier prueba de nivel: apenas se actualizan y ofrecen informaciones sin objetivo específico, fruto más bien de las exigencias de estar al día a cualquier nivel ( "en internet hay que estar por encima de todo") que de una estrategia acorde con su razón de ser.

Es todavía momento de reaccionar, de pensar qué pretendemos con nuestra presencia en la red, y sobre todo de entender que, fuera de la enorme introducción que tiene hoy el ocio en la red de comunicación, apuesta a caballo ganador el que entiende y pone en práctica de forma coherente una realidad rotunda: Internet es un método fácil, asequible, barato para intensificar y optimizar las comunicacione interempresariales. Nadie que lo haya probado puede decir otra cosa.

El acueducto de Segovia, la Alhambra de Granada
y la posventa nacional
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Cuando llega el fin de semana me gusta sacar el coche y perderme por la geografía española. A veces, me voy a Segovia e incluso me atrevo a volver a Granada donde estuve viviendo hace unos años...

Y cuando llego a mi destino, me siento frente a los monumentos centenarios y me quedo admirado, repitiendo siempre la misma cosa a mi acompañante de viaje... "¿Cómo habrán conseguido estos hombres - romanos, moros o cristianos - para construir tal belleza?". "¡Con el tipo de medios que tenían disponible, imposible!" "¿Qué organización humana habrán tenido que emplear?", y me pregunto... "¿seguro que no necesitaron nada de Marketing?"... ¿Por lo menos para vender el proyecto, no?...
A lo largo de décadas fueron monumentos sinónimos de proezas técnicas o de supremacía mundial pero ahora nos queda sencillamente la admiración ante tan poderosa fe humana dedicada a tales realizaciones.

Hoy día esas maravillas ya no la contemplamos como hace siglos.
Creo que nadie se atrevería a cambiar los lujosos grifos a control térmico y sus modernas cañerías por los antiguos sistemas de reparto acuífero y menos vivir en casa sin gas, ni electricidad...y sin tele, ya, ni hablar!!!

Mañana, en unos meses, en un par de años como mucho..., veremos como evoluciona la tecnología y contemplaremos con la misma nostalgia todos los sistemas de gestión internos, las conexiones informáticas y los sistemas de comunicación de nuestro actual sistema de distribución - que cumplieron dignamente con su cometido - pasan, como estos monumentos arquitectónicos, a la historia ...

Como de nostalgia no se vive, la Posventa Nacional entrará poco a poco en la nueva era tecnológica. Es previsible entonces que solo los "Reinos" que hayan logrado adaptar sus métodos a los nuevos tiempos podrán seguir con esa fe humana, ese entusiasmo empresarial que nos lleva todos a construir monumentos...

Philippe González,
Responsable de Marketing de www.autocity.com

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