8- Informática y Telecomunicaciones para todos

Tener ordenador no es lo mismo que utilizarlo. Hoy en día los ordenadores forman parte del mobiliario de cualquier tienda de recambios y nadie cuestiona las ventajas que la informática aporta a una pequeña y mediana empresa como las que operan en nuestro sector. Pero una cosa es la teoría y otra la práctica. Si nos acercáramos a una tienda de recambios de tamaño medio y preguntásemos a su responsable por el número de referencias utilizadas en ese establecimiento no sería de extrañar que no se atreviera a aventurar una cifra con ciertas garantías de exactitud. En condiciones normales de aprovechamiento, los equipos informáticos de cualquier tienda tendrían que facilitar esa información de manera casi instantánea. Es sólo un ejemplo, pero no son pocos quienes desde dentro del sector subrayan la todavía insuficiente informatización de los procesos de trabajo.

De todos es conocido que hasta 1982, fecha en que se inventaron los ordenadores personales, la informática estaba al alcance únicamente de empresas de cierto tamaño capaces de asumir los prohibitivos precios que tenían aquellas primeras computadoras de colosales dimensiones.

La irrupción de los PC's abarató el precio de los equipos informáticos permitiendo su progresiva introducción en las pequeñas y medianas empresas españolas. Pero a pesar de las evidentes ventajas que su utilización aportaba en aspectos tan importantes para un distribuidor como la gestión de stocks, su introducción en el sector a lo largo de aquella década de los ochenta fue lenta.

En los primeros años noventa la presión competitiva del mercado -con establecimientos marquistas precozmente informatizados-, la compleja gestión de un creciente número de referencias y el lanzamiento de catálogos electrónicos y aplicaciones software destinadas a facilitar las relaciones con el proveedor contribuyeron a que la presencia de ordenadores se generalizara en las tiendas de recambios.

Tecnología al alcance de todos

Hacia la mitad de la década la fuerte evolución de las prestaciones de los ordenadores, su abaratamiento y la aparición de programas con diversas utilidades y de fácil manejo redefinieron el modo de gestionar las empresas de distribución. Actualmente, sería difícil dar con recambistas cuyo negocio no haya incorporado alguno de los productos informáticos disponibles en el mercado: bases de datos, hojas de cálculo, gestión de stocks, control de procesos, etc…

Pero como explicábamos en la introducción del artículo 'tener ordenador no es lo mismo que utilizarlo'. Y así, mientras que muchas empresas emplean la informática para poco más que tareas administrativas, algunos recambistas llevan ya tiempo aprovechándose de herramientas como el control informático del stock, el pedido automático de mercancías, el establecimiento y supervisión de objetivos de empresa o la gestión de la lealtad de sus clientes mediante bases de datos constantemente actualizadas.

Es el turno de las telecomunicaciones

Durante los últimos años asistimos a un proceso de similar evolución al ya descrito sobre la introducción de la informática en el recambio. Nos referimos a la expansión de las nuevas tecnologías de la información y de las telecomunicaciones, dos fenómenos cuya alianza con la informática ha permitido el desarrollo de herramientas como Internet.

No quedan lejos los años en que la interconexión de ordenadores y terminales dentro de una misma empresa, con todas las potencialidades del trabajo en red, estaban restringidas a las grandes empresas. Sin embargo, la intensa evolución de los mercados de las nuevas tecnologías han permitido que la utilización de herramientas informáticas de forma integrada con las telecomunicaciones esté al alcance de pequeños y medianos distribuidores. Ahora existen soluciones de este tipo a bajo coste y con unas altas prestaciones asequibles a cualquier empresa: desde un simple módem hasta una red digital de servicios integrados (RDSI).

La integración de la informática y las telecomunicaciones permiten que cualquier empleado de la empresa pueda usar diversas aplicaciones informáticas comunes a toda la organización independientemente de donde se encuentren o generen los datos. De igual modo y gracias a Internet el maridaje informática/telecomunicaciones hace posible que la empresa se relacione con su entorno de mercado, ampliándolo extraordinariamente, a una velocidad hasta ahora desconocida. La utilidad que esta integración puede reportar a los procesos de trabajo en las pymes dedicadas a la distribución de recambios parece incuestionable.

Cuestión bien distinta es, como pusieron de manifiesto los diversos planteamientos realizados sobre Internet en el reciente Congreso de Ancera, calibrar exactamente la intensidad de su impacto en la forma de gestionar la empresa.
La convergencia de informática y telecomunicaciones pone a disposición del recambista un amplísimo espacio/mercado virtual para relacionarse rápidamente y a bajo coste con otras empresas -clientes y proveedores- del sector. La potencialidad máxima de las nuevas tecnologías respecto a la forma de relacionarse el distribuidor con el mercado residiría en el comercio electrónico.

La gestión de la información, clave en la toma de decisiones

La innovación tecnológica está cambiando la forma de gestionar la empresa. Lejos de ser una perogrullada, este enunciado adquiere válidez tanto para grandes como para pequeñas organizaciones si tenemos en cuenta que apela a un grupo de herramientas de gestión mucho más amplio que el fenómeno Internet. Nos referimos a los Sistemas de Ayuda a la Decisión (también conocidos como DDS, Decision Support Systems).

Hubo un tiempo en que los mercados no eran la trepidantemente dinámicos como ahora, la competencia menor y menos agresiva, los márgenes de beneficio más altos y las plantillas numerosas. Entonces las empresas se administraban casi exclusivamente desde la experiencia adquirida en el contacto con clientes y proveedores y los gerentes acostumbraban a tomar las decisiones un poco por intuición y otro poco por sentido común.

Hoy los cambios continuos son la nota definitoria de los mercados, la competencia es más dura que nunca, los márgenes de venta decrecen y el personal empleado en tareas administrativa es menor. En este contexto, fiar la gestión de un negocio a la intuición de su gerente puede salir muy caro. En el frenesí de su actividad diaria las empresas acumulan grandes cantidades de datos, buena parte de los cuales tienen potencial para mejorar la gestión del negocio: aumentar las ventas, impulsar la productividad, incrementar el rendimiento de las inversiones o potenciar la calidad del servicio al cliente.

Si consideramos que ahora las empresas se ven obligadas a responder más rápido que nunca a los cambios del entorno, se torna imperiosa la necesidad de contar con sistemas de información que procesen todos los datos generados en la actividad empresarial. Una empresa que utilice aplicaciones informáticas de gestión reaccionará con mayor presteza que otra menos innovadora ante los cambios y estará en condiciones además de tomar las decisiones más adecuadas. Con este fin, existen en el mercado variadas aplicaciones informáticas y sistemas de información concebidos para ayudar a las empresas a resolver muchos de los problemas de gestión que les plantea un entorno cambiante. Gestionar eficazmente requiere tomar decisiones acertadas y éstas sólo son posibles si se dispone no de mucha sino de buena información.

Ventajas del uso de las telecomunicaciones en las pymes

- Mejora de procedimientos internos de trabajo.
Es la ventaja más evidente por constituir el origen de la informática. Pero ahora, además, la integración de las telecomunicaciones entre distintos centros de la empresa permite aprovechar las herramientas informáticas en toda la organización poniendo en relación los datos generados en cada uno de sus emplazamientos.

- Mejora de la relación con clientes y proveedores.
Actualizar instantáneamente la información que la empresa tiene de los clientes permite ofrecerles una atención personalizada. Sin embargo, el uso de las nuevas tecnologías entre los reparadores dista mucho de aquel que haría posible una relación recambista-taller tan personalizada. En cuanto a los proveedores, a fecha de hoy las telecomunicaciones hacen viable automatizar tareas como la gestión de pedidos, facturación, pagos, control de plazos de entrega, etc…

- Nuevos canales de distribución de recambios.
Internet y las telecomunicaciones ponen a disposición del mercado un nuevo canal de distribución de productos. Estaríamos hablando del comercio de recambios a través de 'tiendas virtuales' o, más probablemente, del comercio electrónico de empresas tradicionales de recambios que se anuncian en Internet.

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