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13-
Fusiones: El precio de la Globalización
Diez
años de fusiones, absorciones y megacompras
en el recambio. Las operaciones más importantes
realizadas en el mercado español
Firmas invitadas: Gabriel de Bérard (presidente
de FEDA)
David Martínez (Dayco PTI)
Mandan
las multinacionales. En los últimos tiempos
la industria de componentes para automoción
ofrece numerosos ejemplos de procesos de concentración
empresarial. A menudo, las explicaciones al uso
de estos reagrupamientos empresariales despachan
el fenómeno con una alusión a los
condicionantes que impone la creciente interdependencia
económica mundial que se ha dado en llamar
'Globalización'.
Lo
cierto es que la oleada de fusiones que de un tiempo
a esta parte arrecia con inusitada virulencia hunde
sus raíces -al menos en el caso de la economía
española- en la transición de la década
de los ochenta a la de los noventa.
Fenómeno
reciente en España
A
pesar de que la teoría económica acostumbra
a distinguir hasta cuatro grandes momentos históricos
de concentraciones empresariales, la economía
española no registró un periodo relevante
de fusiones hasta comienzos de la pasada década.
La razón, apuntan los expertos, reside en
la demora con la que se inició el proceso
de industrialización en nuestro país
y en la tradicional tendencia de las empresas españolas
a crecer mediante la ampliación interna de
su capacidad productiva.
De
hecho, no sería hasta bien entrada la década
de los ochenta, cuando España se convirtió
en uno de los países de referencia para los
inversores internacionales. Atraídos por
la inminente entrada del país en la Comunidad
Europea, la ya incuestionable estabilidad política
y un nuevo régimen fiscal favorable a las
operaciones de fusión, los inversores de
medio mundo pusieron sus ojos en nuestra industria.
Comenzaron a llegar entonces grandes inyecciones
de capital procedentes del exterior cuyo principal
efecto fue la incorporación de numerosas
empresas españolas a la disciplina de multinacionales
europeas y norteamericanas.
De
este modo, el número de concentraciones empresariales
registradas en España durante el periodo
comprendido entre 1990 y 1998 fue de 4.448. La mayor
parte de ellas correspondieron a fusiones por absorción
-concretamente 4378-, siendo bastante menos las
operaciones de fusión por unión -apenas
69-. Así, pues, parece evidente que la reestructuración
empresarial acaecida en España durante la
última década se ha decantado más
por los procesos de concentración vía
absorción que por aquellos que terminan en
la creación de una nueva sociedad. A juicio
de los analistas, esta situación obedece
o bien a que la empresa absorbente suele ser matriz
de la empresa absorbida o tiene una participación
importante en ella, o bien a que la absorción
es entendida como un método para controlar
empresas más pequeñas, puesto que
cuando los patrimonios son similares lo previsible
es constituir una nueva sociedad evitando incomodar
al colectivo de personas e inversores que formarían
parte de la empresa 'absorbida'.
Motivos
de una fusión
Un
estudio publicado en 1994 por los analistas Neira
Fontela y Castro Casal, especialistas en concentraciones
empresariales, identifica hasta diez motivos por
los que las empresas españolas deciden afrontar
un proceso de fusión. Los tres principales
motivos, con porcentajes de respuesta superiores
al 10 por ciento de las empresas y consultores encuestados,
son: entrar o consolidar la posición de la
organización en el mercado español
(32,6 por ciento); ampliar la cobertura geográfica
(16,3 por ciento); y adquirir una dimensión
mayor (11,6 por ciento). La lista de razones para
embarcarse en una fusión o adquisición
se completa con: la búsqueda de productos
complementarios a la gama actual de la empresa;
la diversificación de producto; la realización
de compras financieras; el empleo de excedentes
de tesorería; mejorar las condiciones para
competir en el mercado único europeo; efectuar
un proceso de integración vertical; y por
razones fiscales.
De
la anterior exposición de motivos cabe deducir
que gran parte de las operaciones de fusión
realizadas responden a objetivos comerciales, lo
que explicaría que la mayoría de las
concentraciones sean de tipo horizontal -agrupación
de empresas que operan en un mismo estadio de producción
de un bien- y que aquellas de naturaleza vertical
-agrupación de empresas situadas en estadios
complementarios- estén relacionadas con el
producto o servicio que ofrece la empresa.
Operaciones
españolas
Respecto
a las fusiones promovidas por empresas españolas
en el exterior del país, la nota más
característica es el reducido número
de operaciones realizadas en relación con
la fortaleza y tamaño de la economía
española. Los estudiosos coinciden en apuntar
que este hecho se debe a la limitada internacionalización
de las empresas nacionales, sus excesivos miedos
o su incapacidad para involucrarse en experiencias
empresariales más allá de nuestras
fronteras. De cualquier modo, cuando una empresa
española se decide a promover operaciones
de concentración en el exterior sus preferencias
se sitúan prioritariamente en países
de la Unión Europea y de Latinoamérica
(en un 40 y un 30 por ciento de las ocasiones, respectivamente).
Sea
como fuere, la oleada de fusiones industriales a
la que hemos asistido durante la última década
alimenta interesantes e interminables debates acerca
de los motivos y consecuencias que animan y se derivan
de estas reestructuraciones empresariales. En línea
con las reflexiones de Juan Luis Domínguez,
Prof. Titular de Economía Financiera y Contabilidad
en el Finantial Service European Community (Esic-Market,
nº 106), parece claro que no existe una explicación
canónica de los motivos que tienen las empresas
para embarcarse en un proceso de fusión:
presión competitiva, aumento de la cuota
de mercado
Pero
el análisis de los expertos sí ofrece
al menos algunas pautas comunes en las fusiones
recientes. En general son operaciones horizontales
y de carácter transfronterizo, caracterizadas
por realizarse dentro de un sector específico
y sin la intención especulativa que dominaba
este tipo de procesos en épocas pasadas.
El objetivo es más crecer dentro del área
de negocio propia que diversificar la actividad.
En
el caso de España, junto a los requerimientos
de la globalización económica parecen
identificarse otros dos motivos que propician estos
reagrupamientos empresariales: el horizonte de la
moneda única europea y las condiciones favorables
de un régimen fiscal neutro.
| Diez
años de fusiones, absorciones y megacompras
en el recambio
El
sector de la fabricación de componentes
podría servir como excelente ejemplo
de lo que ha significado para la economia
de fin de siglo el fenómeno de la globalización.
Durante nuestros diez años de vida,
hemos sido testigos de la concentración
de las empresas en grupos multinacionales
y de la integración en las mismas de
firmas españolas hasta el punto de
que, a finales del año 2000, entre
el 90 y el 95 por ciento de las ventas de
recambios las facturan las filiales de los
grandes grupos que, además, cada vez
son menos en número y mayores en dimensiones.
Con
la relación de ventas, fusiones, cooperaciones,
que exponemos a continuación, no tenemos
otro objetivo que hacer un repaso memorístico
y anecdótico de las noticias más
sobresalientes que sobre este tema hemos publicado
en los noventa y nueve primeros numeros de
nuestra revista. Para no hacer interminable
la lista de acontecimientos que se han producido
al respecto, sólo hemos recogido los
de mayor repercusión informativa.
1991
-Comenzamos nuestra andadura hace diez años
informando de que General Motors había
decidido
desmontar la red AC Delco de Europa.
1992
-Varta, mayoritaria en la sociedad conjunta
con
el grupo Bosch para la producción de
baterías.
-Dynamic, fabricante español de productos
químicos
y en aquel momento líder de mercado,
anunció una suspensión de pagos.
-Bendix Europe se hacía con el control
de Bendix España tras comprar su participación
al grupo británico Adwest.
-Creación de Eurocom (Ansa Lemforder
y TVA).
Años más tarde se uniría
ECR.
-Lucas unificaba sus marcas (antes CAV, Girling
y Lucas).
-ACG, Automotive Components Group Europe,
anunciaba la reestructuración de sus
actividades
de posventa en Europa. La división
de componentes
de General Motors comercializaba por aquel
entonces
sus productos en el mercado del recambio con
diferentes marcas como De Carbon, Delco, Diavia
o AC Delco.
-QH adquiría Lipmesa, filial hasta
entonces de Bendix España.
-Mannesman, propietario de Sachs, se hacía
con el control de Boge.
-Se creaba la filial española de LuK.
1993
-El
grupo AlliedSignal, propietario de la marca
Bendix, quería el control total de
Bendix España. Para ello anunciaba
el lanzamiento de una OPA (Pferta Pública
de Adquisición) sobre el 14 por ciento
de la compañía que cotizaba
en bolsa.
-QH absorbía Irauto Trading, Intent
e Industria de Recambios para Automóviles.
-IRB se integraba en Torrington
-Lai (Larraz Automoción Industrias)
era adquirida por el grupo Airtex.
-Glaser se incorporaba a la organización
alemana Klinger.
1994
-El
grupo Labinal, propietario de Purflux, hacía
pública la adquisición de Tecnocar,
la división de filtración del
grupo Fiat.
-Cooper, propietario de Champion, compraba
la división de encendido de Magneti-Marelli.
-Se concretaba la OPA de AlliedSignal sobre
Bendix España.
1994 (continuación)
-Gates se apropiaba de algunas actividades
de Kléber, filial del grupo Michelin
y productor de artículos de caucho
para aplicaciones técnicas.
-Exide lanzaba una OPA sobre Tudor
-Bendix España se convertía
en AlliedSignal Automotive España.
-Elring y Klinger hacían pública
su cooperación en el sector de juntas.
-Dolz cumplía 60 años. Traemos
aquí ese cumpleaños para recordar
que todavía hoy la firma de Castellón
sigue siendo una de las pocas empresas cien
por cien españolas en el sector del
recambio.
-Tenneco Automotive, propietario de Monoe
y de Walker anunciaba la compra Gillet, importante
fabricante de escapes de primer equipo.
-El grupo Sogefi fusionaba Arto Ibérica
y Fram España.
1995
-AlledSignal
y Sogefi creaban una "joint venture"
para operar en el mercado de recambios.
-ACG se convertía en Delphi.
-Los directivos de Automotive Products (AP)
compraban la empresa al grupo BBA.
-Tenneco adquiría Fonos, líder
en el mercado de tubos de escape y uno de
los baluartes de la posventa española.
-Magneti-Marelli absorbía las sociedades
Situbsa, FL Iberia e Inespal.
1996
-Bosch
compraba el negocio de frenos de AlliedSignal.
-Lucas se fusionaba con la americana Varity.
1997
Lucas
Varity adquiría Remsa, otro de los
buques escuela de la industria de componentes
orientada a la postventa.
-Brembo compraba la mayoría de Urpa.
-Se anunciaba la compra de T&N, dueña
de Ferodo-Necto, por Federal Mogul.
1998
-Alianza
Lucas Varity y TRW en principio para desarrollo
tecnológico.
-Federal Mogul adquiría Cooper Automotive,
propietaria de Champion.
-Kwit Fit compró Speedy y Magneti-Marelli,
Midas.
-Dana y Echlin, propietario de QH, acuerdan
su fusión.
-Gates se hacía con el fabricante de
equipos limpiaparabrisas Trico.
1999
-Sogefi
compraba el cien por cien de la empresa española
Industrial PBR a través de su filial
en nuestro país Arto Ibérica.
Poco después, la compañía
cambiaba su nombre por el de Sogefi Filtration.
-Lucas Varity era adquirida por TRW.
-Adquisición de Kwik Fit por Ford.
-Se aprobó la separación de
Delphi del grupo GM y su salida a bolsa como
empresa independiente.
-Control del cien por cien de Industrias Serva
por Dana Corporation.
-Anuncio de la fusión de AliedSignal
y Honeywell.
-Valeo vendía a INA su participación
en LuK
-Delphi compraba Lucas Diesel a TRW
2000
-Mannesman
vendía su dividión de automoción,
repartida entre Bosch y Siemens.
-Delphi compraba Automotive Products.
-Fusion de Arvin y Meritor.
-Valeo adquiría las actividades en
el automóvil de Labinal.
-Visteon salía a bolsa como empresa
independiente de Ford.
-Magneti-Marelli controlaba Seima.
-General Electric adquiría Honeywell.
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Un
decenio de modernización y progreso
constante Gabriel de Bérard, presidente
de FEDA
FIRMA
INVITADA
En
los últimos diez años del
siglo y del milenio, la distribución
y la reparación independiente han
conocido un progreso radical en todos los
aspectos: calidad de los productos y servicios,
anticipación a los deseos de los
clientes, modernización de los establecimientos
distribuidores y reparadores...
Integrados
o no en grupos y redes, distribuidores y
talleres han mejorado tanto su comunicación
como su imagen. Las certificaciones ISO
9002 o 14001 son ya moneda corriente en
el sector. La formación ha conocido,
igualmente, un desarrollo espectacular aunque
ahora asistamos a una preocupante falta
de personal con conocimientos electrónicos
para responder a la evolución de
los vehículos. En resumen, un decenio
de progreso continuo y constante.
Sin
embargo, las tres características
fundamentales de nuestra profesión
siguen siendo: sus dimensiones, la complejidad
de la gestión y el cambio constante.
La distribución y la reparación
emplean en nuestra nueva Europa a más
de 600.000 personas. Para reparar todos
los modelos de vehículo que circulan
por el continente es necesario manejar un
millón de referencias. Y, finalmente,
los cambios que anuncia el nuevo siglo son
fenomenales: Euro, Internet, Reglamento
1475/95, ELV, Eurodiseño, etc...
Son
todos desafíos que los hombres que
trabajan en esta profesión sabrán
resolver con tanta pasión como imaginación
y entusiasmo.
Por
último, quiero señalar que
la calidad de la prensa profesional constituye
un buen indicador de los progresos realizados
por nuestra profesión durante estos
diez años, y Recambio Libre es buen
ejemplo de esa calidad.
¡Feliz cumpleaños!
Gabriel
de Bérard
Presidente de FEDA
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"Nada
nos lleva a creer que no vamos a adaptarnos
como hasta ahora a las nuevas exigencias
de nuestro mercado"
FIRMA
INVITADA
De
los últimos años podemos sacar
algunas conclusines de lo que ha sido la evolución
de nuestro mercado y seguramente en los próximos
seguiremos ante una tónica similar.
Destacaría
dentro de los fenómenos más
significativos, el profundo cambio en los
hábitos del usuario, ahora mucho más
informado y por tanto más exigente.
El
aumento del parque de automóviles que,
aunque mucho más diversificado, nos
permite tener un mayor mercado potencial.
La
implicación en la reforma del sector
de los principales actores, grupos de distribución,
asociaciones, talleres, medios de comunicación
y fabricantes.
Podría seguir describiendo más
situaciones también igual de relevantes
que las señaladas, pero en ningún
caso nos ésto nos lleva a creer que
no vamos a adaptarnos como hasta ahora a las
nuevas exigencias de nuestro mercado.
David
Martínez, Dayco PTI |
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