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Pleno
empleo en el sector
En
los últimos tiempos estamos asistiendo en nuestro sector
a una situación de mercado en la que, en muchas provincias,
no se llegan a cubrir todos los puestos que se ofrecen.
Hace pocas fechas comentaba un fabricante del norte de Cataluña
que actualmente, en su comarca, no pueden cubrir todos los puestos
necesarios para hacer frente no ya a un plan de crecimiento de la
empresa sino a una simple necesidad puntual de incremento de la
producción.
Los
nuevos puestos suelen ser cubiertos por emigrantes no comunitarios.
Huelga decir que, en esas zonas, el empresario que tiene un trabajador
manual tiene un tesoro y que, con frecuencia, es el operario quien
tiene la sartén por el mango a nivel de cualquier negociación,
empezando por la salarial o condiciones de trabajo sabedor de que,
en el peor de los casos, en el que rompiera la relación laboral,
a los pocos días estaría trabajando en un trabajo
similar y en la misma localidad sin problemas.
A nivel
de profesionales del recambio no es un secreto que, en los últimos
años, existen cantidad de puestos que no se pueden cubrir.
Hablamos no sólo de puestos de responsabilidad en el ámbito
técnico o comercial sino también de simples repartidores
motoristas.
Es
frecuente ver en muchas tiendas de recambios de algunas ciudades
el cartel donde se precisan repartidores bajo cualquier fórmula
combinatoria. Con moto propia, poniendo la empresa el vehículo,
etc.
En
una reciente visita a un importante cliente tuve ocasión
de presenciar la presentación de un candidato a cubrir el
puesto de motorista, puesto vacante desde hacía varias semanas.
El candidato, un chaval con pinta de no haber roto un plato y con
un perfil antagónico a lo que puede esperarse a priori de
un repartidor, fue respondiendo tímidamente a las preguntas
formuladas por el responsable de la tienda quien, por cierto, supo
vender muy solemnemente el puesto al chaval. Cuando al final de
la entrevista el seleccionado preguntó cuando se podría
incorporar la respuesta estaba clara: Mañana mismo.
En
el siguiente eslabón de la distribución, el de los
talleres, también existe prácticamente el pleno empleo.
Concesionarios, Talleres y Autocentros se disputan las nuevas promociones
de mecánicos quienes con frecuencia finalizan su formación
con una oferta de trabajo. La enorme desproporción entre
oferta y demanda empuja al alza la retribución de estos trabajadores,
y esta tendencia parece que seguirá en el futuro ya que,
en nuestro país, todavía es frecuente la presión
familiar para que los jóvenes efectúen estudios técnicos
o superiores tildando poco menos de fracasado a quien osara plantear
a su familia: ¡Papá, de mayor quiero ser mecánico
de coches!.
Javier
Merodio
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