< Otros artículos de opinión >

Escaparates del sector

Nadie duda que los empresarios del recambio en nuestro país están a la vanguardia en muchos aspectos del comercio. La brutal evolución del sector y la alta concentración de competidores han sido suficientes acicates para agudizar todos los ingenios posibles y continuar insuflando ideas, experiencias y soluciones al mercado nacional de recambios.
Sin embargo, y aunque existen honrosísimas excepciones a lo largo y ancho de la geografía, todavía persiste una asignatura pendiente de aprobado: la optimización del escaparate. Si un experto escaparatista, -así se llama la disciplina en cuestión contenida en cualquier curso de comercio-, dedicara unas jornadas de trabajo a investigar y analizar la configuración de nuestros escaparates, probablemente se mostraría alucinado de lo que ve... y de lo que no ve... porque, en ocasiones, el escaparate ni siquiera existe. Pocas empresas pasarían con nota por el tamiz del escaparatista.

Podríamos definir al escaparate como la única parte de la empresa que, desde la calle, pueden ver todos aquellos que pasan, en ocasiones más de dos veces al día, por delante de nuestra tienda. Constituye una importante seña de identidad de la empresa. De su feliz gestión dependerá, no solo el poder incrementar esos "contados" que tan atractivos nos resultan al abrir el cajón al final de cada día, sino la propia imagen de nuestra organización.

Un escaparate atractivo y bien configurado, con formatos novedosos, bien iluminado y limpio no sólo prestigiará los productos que en él expongamos, sino que proyectará una imagen dinámica de la empresa. Si el local está en una calle de alto tránsito seguro que podemos captar la atención de nuestros potenciales compradores.

La estacionalidad de algunos productos y los días de fuerte tirón comercial pueden ser motivo de una configuración especial, en la que podamos, desde nuestro escaparate, sugerir el máximo número posible de ideas para sumarnos a todos esos comercios de sectores a los que, tradicionalmente, se dirige la inversión en regalos.

Evidentemente nos referimos a ciertas clases de recambios y la práctica totalidad de accesorios, que luego mi amigo y vecino Paco, el dueño del servicio oficial que cité en otro artículo y que, finalmente, sí lee esta revista, me acusa de dejar de lado a los verdaderos protagonistas del sector, talleres que, como el suyo, mercadean con las tiendas de la zona y continúan - en el siglo XXI - aplicando los P.V.P. íntegros, más la correspondiente mano de obra sugerida por la casa.

Las empresas de distribución, ubicadas en polígonos alejados de núcleos urbanos, con escasa o nula afluencia tampoco tienen por qué descuidar la presentación del entorno y los productos, en estos casos utilizando vitrinas y expositores. Aunque no es fácil ya que la propia dinámica diaria -clasificación de pedidos, llegada y salida de material, etc, etc-, son factores que quitan tiempo para mejorar y optimizar la ubicación de los productos dentro de la empresa.

Javier Merodio

< Otros artículos de opinión >

(C) General de Ediciones Especializadas, SL. Queda prohibida cualquier reproducción total o parcial
de este sitio Web, por cualquier medio, sin la autorización expresa por escrito del editor