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Euroverano 2002

Con la resaca del mundial de fútbol aún fresca y las pedaladas de los participantes en el Tour enfilando hacia las empinadas rampas de las montañas francesas, el primer euroverano ya está aquí y el sector recobra una actividad para muchos algo aletargada en los últimos meses.

Observo las evoluciones de una vendedora de recambios y me pregunto porqué existen tan pocas en el sector cuando casi todas las que están funcionan a buen nivel. Los empresarios del recambio que han optado por incorporar mujeres a sus plantillas están plenamente satisfechos de esa decisión estratégica y no es infrecuente ver féminas en importantes organizaciones comerciales que han llegado a despuntar como vendedoras estrellas. Existe alguna “Crack” por cuyo fichaje han pujado algunas de las tiendas más importantes. Claridad expresiva, responsabilidad, orden y seriedad en los compromisos son algunas de las cualidades en las que las chicas alcanzan excelentes calificaciones.
Sin embargo, abordando la situación general de las mujeres del sector, a nivel de presencia directiva en las empresas proveedoras, la representación femenina es casi testimonial, sin tener en cuenta aquellas en las que militan en el bando de la propiedad.
Es el nuestro, sin duda, un sector todavía machista, que reserva al supuesto sexo débil la mayoría de los puestos relativos a nivel de secretariado, compras o administración e incluso, en algunas empresas fabricantes, todo lo concerniente a trabajos de montaje manual de piezas complejas, dada la mayor destreza manual universalmente reconocida.
No obstante se aprecian importantes avances si tomamos como referencia los primeros años noventa, pródigos en campañas publicitarias de alto contenido sexista, algunas escandalosas y de pésimo gusto, que provocaron serias protestas, muchas polémicas y la iracundia de más de una organización feminista de entonces.

Cambiando de tema, pero no de sector, el fenómeno de la inmigración está actuando como un factor dinamizador de las ventas. Cada vez son más las tiendas de recambios, sobre todo las ubicadas en zonas agrícolas con amplia presencia de inmigrantes, que están incrementando sus ventas gracias a los nuevos convecinos. Por la tipología de vehículos de este nuevo segmento de clientela, coches con una antigüedad muy superior a la media, serios candidatos a la sustitución de piezas de recambio y dadas las previsiones futuras sobre la inmigración, podemos concluir que las posibilidades de negocio con ese colectivo irá creciendo paulatinamente.

Javier Merodio

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