| Mitsubishi
lanza una nueva edición de su L200 "Pickup"
Los
vehículos de tipo pick-up han experimentado un fuerte desarrollo
en el mercado español durante los últimos años.
Mitsubishi introdujo el primer pick up doble cabina 4x4, su primer
L200, en el año 1994. Las matriculaciones de pick up en España
han crecido desde las 663 unidades en ese año, hasta alcanzar
las 14.000 en 2000.
Mitsubishi
Motors, marca pionera en este tipo de automóviles, mejora
su pick up L200 DC 4x4 con un motor más potente y un aspecto
renovado, junto a mejoras en el equipamiento, nuevas tapicerías
y asientos más ergonómicos. De nuevo, el L200 de Mitsubishi
se posiciona en un nivel claramente superior.
Renovada
estética
Los
cambios en el diseño externo del vehículo tienden
a potenciar la distinción que caracteriza a Mitsubishi, unos
cambios destinados a fortalecer la identificación del L200
con los demás automóviles de la marca. Este aspecto
es perfectamente notable, por ejemplo, en el nuevo diseño
de la parrilla delantera: su forma de U es un reflejo de la energía
y la presencia características de los modelos del fabricante
japonés.
Todo
en el interior del L200 está diseñado para ofrecer
el máximo en confort y utilidad práctica. Su alto
nivel de acabado está más en la línea de los
todo terreno de lujo, que de los destinados al puro trabajo. Los
asientos, de nuevo diseño, cuentan con respaldos más
cómodos y ergonómicos, que resultan muy atractivos
por la combinación de materiales utilizada en su confección.
Mecánica
potenciada
El
L200 está dotado con un motor de 2,5 litros de cilindrada,
de inyección indirecta, que desarrolla una potencia de 85
kW (115 CV) a 4.000 rpm, superando en 15 CV a la versión
anterior; y un par máximo de 240 Nm (24,5 kgm) a 2.000 rpm.
Las principales diferencias con relación al motor precedente
se hallan en el turbocompresor y en la bomba. El L200 dispone ahora
de un turbocompresor de geometría variable, con el que consigue
una mayor potencia y a la vez se mejora la suavidad y la rapidez
de respuesta. La bomba de inyección, controlada electrónicamente,
está adaptada para suministrar la cantidad de combustible
adecuada, según los requerimientos de este nuevo motor.
Todo
esto le permite reaccionar de manera flexible y equilibrada en cualquier
circunstancia, ya sea cuando se necesita la máxima aceleración
posible, o cuando el conductor mantiene un ritmo suave, a bajo régimen
en marchas largas. Por esta causa, el L200 se convierte en el vehículo
ideal para viajar de forma desahogada, con comodidad y sin problemas
de aceleración o de recuperaciones.
Completo
equipamiento
La
principal novedad del L200, en lo que a seguridad pasiva se refiere,
es la inclusión de airbags SRS delanteros como equipamiento
de serie. A ellos se añaden los cinturones de seguridad regulables
en altura y el cierre de seguridad para niños en las puertas
traseras, así como los elevalunas eléctricos con sistema
antiatrapamiento y el cierre centralizado. El parabrisas es laminado
y atérmico. En la versión Plus, además, se
incluye el antibloqueo de frenos (ABS).
El
equipamiento externo del Mitsubishi L200 GLS es un fiel reflejo
de la intención que ha guiado a la marca durante el proceso
de elaboración y diseño del producto. El objetivo:
desarrollar un vehículo profesional igualmente válido
para el ocio y la aventura y con gran capacidad de carga. Además,
un protector del cárter, reforzado, le da más movilidad
sobre terreno agreste. El gancho de remolque delantero, los estribos
laterales y los pasos de rueda y paragolpes ensanchados acentúan,
aún más, su carácter robusto, dinámico
y aventurero.
Un
vehículo destinado al disfrute de la conducción tiene
que ser cómodo y a la vez seguro para los pasajeros. El nuevo
L200 está equipado con climatizador automático de
serie en sus versiones, GLS y GLS Plus. Mitsubishi no se contenta
con incorporar el aire acondicionado, sino que va más allá
para ofrecer el máximo en confort. Todo ello redunda en un
mayor nivel de seguridad, derivado de la posibilidad de conducir
en condiciones óptimas durante cualquier época del
año.
La
comodidad del conductor queda asegurada, además, gracias
a elementos como el volante regulable en altura, un tablero de instrumentos
con termómetro, inclinómetro y voltímetro,
el cierre centralizado, el preequipo de radio, la apertura del depósito
de combustible desde el interior, la luz de lectura de mapas, el
reostato de iluminación del panel de instrumentos y la apertura
remota de puertas con transmisor, esta última sólo
en la versión Plus.
El
chasis adecuado
El
bastidor del L200 es de doble viga, un chasis resistente de largueros,
apropiado para un vehículo con gran capacidad de carga. Es
rígido y robusto y está dotado de un elevado índice
de resistencia a la torsión.
El
sistema utilizado para la dirección es de recirculación
de bolas y asistida, lo que permite al conductor dedicar un menor
esfuerzo a la hora de realizar cualquier maniobra. Un radio de giro
de 6,4 m resulta más que aceptable para que un vehículo
con las dimensiones de este pick up consiga desenvolverse con un
buen nivel de maniobrabilidad.
Por
su rigidez y resistencia, las suspensiones del L200 están
configuradas para adaptarse con precisión a cualquier terreno.
La delantera, independiente de doble trapecio y barras de torsión,
consigue dotarle de un alto grado de confort y seguridad. La suspensión
trasera es de eje rígido y ballestas semielípticas,
más apropiado para soportar el trabajo duro y la carga.
La
flexibilidad de la suspensión está calculada para
que proporcione la adecuada comodidad a los pasajeros, sin detrimento
de su resistencia en solicitaciones fuertes.
Los
frenos delanteros del L200 son de discos ventilados mientras que
los traseros son tambores. Ambos aseguran una frenada segura y eficaz,
cuya acción se completa, en la versión Plus, con el
sistema antibloqueo de frenos ABS, capaz de optimizar su comportamiento
evitando un posible bloqueo de ruedas en caso de frenada brusca
y pérdida de control.
Comportamiento
polivalente
El
L200 es un tracción trasera con eje delantero conectable
manualmente, que lo convierte en un tracción total muy efectivo
cuando las condiciones de adherencia son bajas.
La
propulsión trasera permite gozar de un buen comportamiento
en carretera, con una marcha suave y un consumo contenido. La tracción
total proporciona el agarre perfecto para disfrutar con seguridad
de los recorridos "off road".
El
sistema Easy Select, de transmisión delantera con diferencial
sincronizado de rueda libre que llevan de serie ambos modelos, permite
conectar la tracción en las ruedas delanteras sin detener
el vehículo (hasta 80 km/h). Así se consigue una conducción
fiable en todo tipo de rutas ya que, sea cual sea la situación,
es posible conectar la tracción total si se acerca un terreno
resbaladizo, sin perder el impulso que lleva el coche.
La
transmisión se completa con un diferencial trasero de deslizamiento
limitado. En la versión Plus, además, puede bloquearse
manualmente este diferencial mediante un interruptor. Esta combinación
da la motricidad más adecuada para cada situación
y, por tanto, proporciona una conducción más segura.
Sus
cotas "off road" sitúan al L200 al nivel de un
todo terreno de menores dimensiones. Su longitud (5,010 m) no supone
un obstáculo para desenvolverse con agilidad en rutas alejadas
de las carreteras. Así lo ponen de manifiesto su altura sobre
el suelo, de 235 mm; sus ángulos de ataque, de 34,5 grados;
ventral, de 23,2, y de salida, de 27,6 grados, o su máxima
pendiente superable, de 35º.
Disponibles
ya en la Red Oficial de Concesionarios, Mitsubishi Motors propone
unos competitivos y atractivos precios para estas dos nuevas versiones.
La versión GLS tiene un precio de 23.608,00 euros (3.928.041
ptas.), mientras que la más equipada GLS Plus se sitúa
en 25.198,00 euros (4.192.594 ptas.). El coste de la pintura en
dos tonos es de 311,21 euros (60.065 ptas.)
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